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Convento de Santa Isabel

Convento de Santa Isabel de Valladolid es un convento de clausura que nace en el siglo XVII por las religiosas Franciscanas

El Convento de Santa Isabel, a principios del Siglo XV se comenzó la construcción de la iglesia y el claustro. En la fachada de la iglesia podemos observar un gran arco que sería el que diese paso a la puerta principal, pero es fuera de este arco dónde se encuentra una pequeña entrada que es el acceso.

El Convento de Santa Isabel tiene forma rectangular, dos de sus tramos lo forma la iglesia y el tercero pertenece al coro, toda ella está cubierta por una bóveda de crucería gótica estrellada.

El retablo mayor consta de dos cuerpos y ático, en uno de sus cuerpos podemos apreciar la escultura de Gregorio Fernández.

El coro está aislado por celosías de yeserías, consta de una sillería de nogal del siglo XVI con treinta y tres sitiales.

En su interior encontramos la Capilla de San Francisco, con bóveda de crucería, altar de azulejería al igual que el zócalo con banco que rodea la capilla hasta la reja que comunica con la iglesia.

Según entramos al convento accedemos por una puerta de piedra de arco de medio punto a un pequeño patio.

El claustro consta de dos plantas de grandes proporciones, el cuál alberga la sala capitular, el refectorio y demás dependencias. En ambos pisos podemos observar columnas toscanas de piedra con arcos escarzanos.

No olvidarnos de la capilla, celdas y beaterios de las hermanas, así como el archivo y la biblioteca que existen, además de múltiples esculturas y pinturas.

Acoge la sede de dos cofradías vallisoletanas como son la Hermandad Penitencial de Nuestro Padre Jesús atado a la Columna, el cual sus cofrades van de capirote azul celeste y túnica y guantes blancos con zapatos negros y la Hermandad del Santo Cristo de los Artilleros, el cual destaca el colorido de sus cofrades con capirote rojo al igual que las bocamangas, túnica morada, guantes blancos y zapatos negros.

Ubicado en la calle Encarnación, con horario de visitas de viernes y sábados de 11 a 13 h y de lunes a sábados para grupos de 17 a 18,30 h, es mejor concretar estos horarios llamando antes al Teléfono 983 352 139

Podemos aprovechar la visita para acercarnos hasta el Museo de Arte Contemporáneo, o visitar la Iglesia de San Benito.

 

Convento de Santa Teresa

Convento de Santa Teresa de Valladolid también se le conoce con el nombre de Convento de la Concepción del Carmen de Valladolid

El Convento de Santa Teresa, pertenece a las monjas carmelitas descalzas, siendo convento de clausura.

Fue la cuarta fundación personal de Santa Teresa de Jesús, en principio estuvo ubicado junto al río Pisuerga en una simple casa y huertas, hasta que en el siglo XVI se construyó el convento, austero y sencillo, supervisó las obras la propia Santa Teresa.

El lugar resultó insano y las hermanas enfermaban, María de Mendoza decidió trasladarlas a su palacio en la Plaza de San Pablo. Esta misma compró una casas con corral y jardín situadas en dónde hoy continua el convento, en la Avenida de Santa Teresa.

Grandes celebraciones se realizaron en el convento, la primera de ellas con la beatificación de Santa Teresa, que además en la ciudad se realizaron corridas de toros, concurso poético, etc. La segunda de las celebraciones fue con motivo de la canonización de la Santa en el año 1622.

La iglesia del Convento de Santa Teresa es de una sola nave en forma de cruz, el altar mayor compuesto por dos cuerpos, formados ambos por columnas de orden corintio en el primer caso y de orden compuesto en el segundo.

A continuación de la iglesia se encuentra dos claustros, el principal del convento, de planta cuadrada y otro a continuación entre dos muros. El resto lo forman las huertas y dependencias, todas ellas revelan el estilo austero de Santa Teresa.

Podemos apreciar obras de Gregorio Fernández, Juan de Juni, Diego Valentín Díaz entre otros.

En el convento se encuentra la celda que ocupó Santa Teresa cuando realizaba sus visitas al convento, la última de estas visitas fue tan sólo tres semanas antes de morir, allí están cartas autógrafas y el códice de “Camino de la perfección”.

En su exterior se alza una cruz de madera, con una inscripción en la que se puede leer la altura a la que llegaron las aguas del río Pisuerga en la gran inundación que sufrió la ciudad en 1636.

 

Convento descalzas reales

Convento descalzas reales de Valladolid para las monjas franciscanas, es considerado desde el año 1974 Monumento Nacional

El convento de las descalzas reales es de gran extensión, abarca tres calles, que son: Calle de Ramón y Cajal, San Martín y calle del Prado.

Construido a comienzos del siglo XVII, como convento para las monjas franciscanas descalzas.

De estilo clasicista, está formado por iglesia, patio, claustro, dependencias y huerto.

Se conservan la iglesia, el claustro y las dependencias. La fachada es muy amplia ya que se mantienen las dos casas – palacio que existían.

Entre las calles de Ramón y Cajal y del Prado se encuentra la huerta cerrada por una tapia.

Toda ella construida de piedra, tiene dos portadas, sobre la puerta de la fachada se encuentra una hornacina de piedra con la imagen de la Asunción.

En el último cuerpo de la fachada figuran los escudos en piedra de los reyes Felipe y Margarita.

Haciendo esquina entre las calles Ramón y Cajal San Martín, se encuentra la Iglesia, toda ella construida en ladrillo, es una sola nave con forma rectangular, con cuatro bóvedas de cañón con lunetos. El coro tiene una especial importancia, ocupando mucho espacio.

Tiene especial importancia Gregorio Fernández, autor de las esculturas que existen en la iglesia. En el retablo mayor, de tres cuerpos y ático, figuran esculturas como el Crucifijo, San Juan, Virgen o San Francisco de este notable escultor, que junto con pinturas de Morán hacen de este interior un conjunto muy especial.

La iglesia tiene un púlpito barroco de hierro que data del siglo XVIII, mientras que la sillería de nogal data del siglo XVII.

El claustro está compuesto por dos plantas formando un cuadrado, la de abajo tiene arcos de medio punto sobre columnas toscanas y la arriba, arcos escarzanos con columnas del mismo tipo. Justo en el centro se encuentra el pozo de piedra con brocal octogonal.

El refectorio es de planta rectangular en la cual figura presidiendo un lienzo de la Sagrada Cena del siglo XVII.

Lo habitan 13 monjas de clausura cuya economía subsiste gracias a una lavandería industrial en el propio convento.

Son muchas las novias que por tradición en la ciudad Vallisoletana, que llevan huevos a estas monjas a pedirles que recen para que luzca el sol el día de su boda.

Se abrió al público en junio de 2007 una exposición con las pinturas del convento, el título de la exposición fue: «Descalzas Reales: El legado de la Toscana»

Se mantuvieron todas las obras en su mismo lugar, excepto las que se podían encontrar más alejadas del público que se pusieron a una altura más adecuada para admirar las obras de arte.

La clausura abrió sus puertas al público con motivo de la exposición, para que pudieran visitar el claustro, la sala De Profundis, claustro alto, coro y el refectorio. Durante este tiempo las hermanas se fueron a otro lugar de retiro.

El Gran Ducado de Toscana fue el que encargó regalar a la Corte de España la colección de pintura, con 30 cuadros de 20 pintores diferentes de la escuela toscana, como fueron Pietro Sorri, Filippo Tarchiani, Franceso Curradi o Jacopo Chimenti entre otros.

Las cajas llegaron desde Florencia y se tardó tres años en que se decidiera colocarlas en el sitio y marcos adecuados, en el convento de las Descalzas Reales de Valladolid. Cuándo se comenzó tal tarea, se vio que las telas se habían podrido o roto, con este panorama siguieron en el mismo sitio muchos años después, deteriorándose con el paso de los años. Eran las propias monjas las que fueron restaurando y arreglando las pinturas, con la paciencia que las caracteriza.