Convento Agustinos Filipinos

Convento Agustinos Filipinos de Valladolid, su nombre deriva de los misioneros que iban a predicar a Filipinas la palabra de Dios

El convento Agustinos Filipinos, nació de la necesidad de formar a los misioneros que se iban a las Islas Filipinas a predicar el evangelio, fue Felipe V el que decide la construcción del Monasterio a mediados del siglo XVI.

De estilo neoclásico, el edificio comenzó a construirse a mediados del siglo XVI dándole por finalizado a principios del siglo XX, fue tan larga su construcción, ya que por falta de dinero las obras estuvieron interrumpidas más de diez años.

La construcción del piso bajo, la escalera y el piso superior del claustro se dieron por concluidas a finales del siglo XVIII.

Es a finales del siglo XIX, cuando se construye la iglesia, la cúpula y el tercer piso del Monasterio, posteriormente se terminaron las torres.

Durante estos años de construcción, el Monasterio de los Agustinos Filipinos estuvo ocupado por el ejército francés durante la invasión napoleónica, sufriendo graves daños.

La iglesia, el colegio y el convento Agustinos Filipinos forman un rectángulo, con las habitaciones situadas exteriormente, envuelven a la iglesia con las dependencias pertinentes.

La iglesia está aislada por corredores laterales que se prolongan en las galerías del claustro, este claustro está formado con doble arquería toscana y jónica con balaustrada.

Las fachadas de orden toscano, están adecuadas al estilo más severo adecuado a una orden misioneras.

La iglesia de planta circular está cubierta con cúpula y linterna. El retablo del altar mayor llega hasta la altura que une la iglesia con el coro.

El coro formado por una gran sillería de madera filipina de tres órdenes, además cuenta con órgano construido por la Casa Xuclà de Barcelona.

Dentro de la iglesia podemos encontrar esculturas y pinturas de todos los siglos que duró su construcción, desde el siglo XVI hasta el siglo XX.

En la actualidad una parte sigue como convento y seminario, además posee una gran biblioteca sólo abierta a investigadores.

En la parte baja del claustro del Convento de los Agustinos Filipinos se encuentra el Museo de Arte Oriental, inaugurado por sus Majestades los Reyes el día de la Hispanidad de 1980.

En él podemos encontrar una gran variedad de objetos procedentes de China y Filipinas, que los misioneros trajeron de su estancia allí, entre otros armas, imágenes de buda, bronces chinos….

Muy cerca tenemos un parking subterráneo situado en la Plaza Colón. Desde allí podemos visitar el Campo Grande, muy recomendable es el Pabellón de Cristal en la Acera de Recoletos, dónde la «Arrocería Aquarium» nos ofrece unas croquetas negras de sepia y gambas que nos sorprenderán, o acercarnos hasta el «Figón de recoletos», para saborear un buen lechazo asado.

Podemos disfrutar de las múltiples terrazas que se sitúan a lo largo del paseo, para aprovechar los días de sol y saborear un delicioso café.

Por todo este paseo durante las fiestas de San Lorenzo de Valladolid, se disponen casetas de distintos restaurantes de la ciudad, ofreciéndonos tapas y consumiciones a muy buen precio, todo de muy buena calidad.

Lugares de interés: Campo Grande, Campo Grande con niños, Plaza Colón, Plaza Zorrilla.

 

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